domingo, 19 de diciembre de 2010

Yo no tengo nada que celebrar

Agradecer quizá por muy pero muy pocas cosas, pero celebrar nada... Finalmente el año está por concluír, y si me da alegría x una parte q empieza un año nuevo, pero x otra parte se me hacen eternos los días últimamente.

No hace falta detallar los motivos por los cuales considero el 2010 el peor año de toda mi existencia. Siento que no debí de pasar x cosas que alterarían mis nervios o mi mente por tiempo indefinido. Indudablemente, he pasado x alegrías y buenos momentos, pero cuando mi mente o mi yo inquieto se apodera de mí, hay muy poco por hacer para estar tranquilo.

Agradezco mucho continuar con vida y con la fe que me brindan los amigos que aun me quedan. Pero lastimosamente debo confesar algo: debido a todas las malas experiencias y a los fracasos que he tenido, creo que se me está desarrollando un cuadro de ansiedad, psicosis y de estrés crónico. Aclaro que no soy médico ni psicólogo, pero solo expreso lo que siento.

También debo aclarar que esto lo comparto porque me he dado a la tarea conmigo mismo de expresar lo que sienta, sin importar que a los demás les interese o no; pues para creer en mi mismo me basta y si mis amigos verdaderos tmb lo hacen, mucho mejor.

Así que, me da satisfacción que los demás se llenen de alegría en estas fiestas; pero en lo personal, yo no tengo nada que celebrar.

Lo que sigue, es pensar en cómo llevaré esta situación y qué hacer con mi vida. Finalmente, lo que importa es luchar hasta el último momento.

Merci beaucoup.

No hay comentarios:

Publicar un comentario